El turismo gay ha cobrado un protagonismo bastante importante en la industria turística internacional de los últimos años. Bien es cierto que lugares como San Francisco, Cuba o Ámsterdam son lugares donde la población glbt se concentra de forma masiva a nivel vacacional, pero España viene asistiendo a un aumento considerable de visitantes homosexuales.
Gran Canaria en concreto se ha convertido en uno de los destinos preferidos de los gays británicos.
La isla, junto con sus hermanas Lanzarote, Tenerife y demás, poseen un clima muy agradable durante casi todo el año y el invierno de muchos países no supone una cortapisa para poder disfrutar de mar y sol. Según los últimos estudios, el 77% de los consumidores gays de los países desarrollados poseen un nivel socioeconómico medio alto caracterizado por el desempeño de profesiones liberales, algo que en España también es una realidad.
El colectivo lésbico gay tiene una característica que continúa estando en plena vigencia: su independencia de carga familiar. Con esta circunstancia, los homosexuales ven como sus posibilidades de salir de vacaciones durante varias ocasiones al año se multiplican. Según los estudios, también aplicables a nuestro país, los gays realizan gastos en actividades sociales muy superiores al del turista medio, habitualmente heterosexual y a cargo de una familia a la que mantener.
A pesar de hechos como el cierre de un banco destinado a gays en Florida, el dinero rosa fluye de forma muy dinámica y se bifurca hacia bares, restaurantes y tiendas de diseño. Los expertos resaltan este potencial de lesbianas y gays en el mercado turístico. Los datos revelan que el año pasado se compraron 2’7 millones de vacaciones de una semana o más, lo cual supone el 7% del total. El 25% adquirió tres destinos en un año por término medio. Por otra parte, apenas un 4% del total de los homosexuales realiza su reserva en una agencia especializada, con lo cual ya se descartan las apreciaciones que mantienen muchas empresas que rechazan este mercado porque el cliente gay prefiere trabajar con agencias que se dediquen a satisfacer sus peticiones.
Algunos puntos de España están a la cabeza de las preferencias vacacionales del público lésbico gay. Y es que no hay que negar la importancia turística de nuestro país y la enorme fuente de ingresos que supone. Gran Canaria ha pasado a ser el destino favorito, junto a lugares ya consolidados como Sitges e Ibiza, lugares donde millones de gays procedentes de todos los recovecos del planeta, deciden pasar su tiempo de ocio. Las encuestas realizadas apuntan a que estos sitios son considerados como espacios tolerantes donde el turista homosexual se siente cómodo y tranquilo. Y es que para este colectivo, resulta imprescindible poder optar a lugares donde puedan comportarse libremente y sin temor a ser juzgados o discriminados por motivos de orientación sexual. Los factores añadidos para decantarse por una estancia en las ciudades mencionadas son la playa y el sol.
Sin embargo, también se está observando una preferencia cada vez mayor por la adquisición de vacaciones cortas en ciudades para asistir a festivales, carnavales y demás eventos locales, solamente vigentes una vez durante todo el año. Estas fiestas son de gran atractivo en Gran Canaria y Tenerife, lo cual multiplica su interés para la población lésbico gay. Asimismo, proliferan las agencias de viajes que dirigen su oferta turística hacia una clientela homosexual, incluyendo los descuentos a parejas que no se incluyen en otro tipo de empresas. |