El resurgir del Camino de Santiago en las últimas dos décadas, tras un largo letargo de siglos, ha traído como consecuencia, no sólo la recuperación de monumentos, tradiciones y leyendas del Camino Francés, sino también de otros ramales secundarios del Camino.
Alguno de estas vías alternativas que no se corresponden con el principal guardan, en ocasiones, verdaderas sorpresas para quienes se adentran en ellos.
Tal es el caso del Camino de Santiago en Asturias. Esta vía fue de gran importancia en la Edad Media, pues no eran pocos los peregrinos que se desviaban en León para acometer, antes de llegar a Santiago, una visita a un santuario casi tan prestigioso y cargado de reliquias como la misma Compostela.
Desde los comienzos de su historia Asturias ha estado vinculada al Camino de Santiago. Tras el hallazgo de los restos del Apóstol fue el propio rey Alfonso II el Casto el que peregrinó para venerar los sagrados restos y quien se ocupó de la divulgación del descubrimiento a través de Carlomagno. Por su parte, Oviedo fue desde los siglos altomedievales una ciudad muy prestigiosa por ser la antigua capital del reino cristiano y especialmente por el arca de las reliquias que se guardaba y guarda en la Cámara Santa de su Catedral de San Salvador.
Todos los caminos de Asturias, llegan a Santiago de Compostela. Se puede hablar de "caminos", pues despues de cientos de años, el/los camino/s hacia Santiago de Compostela han variado y cambiado. Cualquier paso sobre un cauce ha sufrido deterioro y/o destrucción, se colonizan con la vegetación, pasan a uso privado, las nuevas infraestructuras hacen que por el primitivo camino pase a ser carretera, autovía y/o autopista, las nuevas iglesias, fiestas y/o intereses de cada municipio, hacen variar el camino original, incluso enlos últimos años, por tanto, no se puede hablar de un camino único, baste como ejemplo que entre Avilés y Soto de Luiña hay al menos 4 caminos documentados.