
El masaje craneal es una verdadera reeducación del movimiento craneal hecha con manipulaciones, que empieza “despertando” la cabeza, volviendo a abrir las suturas craneales, y sigue con un masaje hecho de micropresiones sobre los hombros, el trapecio y la zona cervical, ayudado con el uso de pequeñas pindas o potales, maniobrados con palillos de madera.
El masaje craneal combina delicadas digitopresiones sobre la zona cervical y sobre las zonas temporal, occipital y frontal del cráneo, con maniobras dirigidas a reestablecer la correcta postura de la columna dorsal y del cuello. Además, el rostro se trata con rozamientos, golpecitos y otras maniobras linfáticas.
Este masaje resulta beneficioso cuando la persona presenta molestias relacionadas con la cabeza (migraña, cefalea, problemas de naturaleza mental y nerviosa), los ojos, la garganta, las orejas y el cuello. Su técnica tiene como finalidad soltar la tensión de las cervicales, de los hombros, del cráneo y de los músculos del rostro. Tiene como objeto relajar el rostro y eliminar
las contracciones de los muslos estriados y lisos provocadas por el estrés y por posturas incorrectas durante largo tiempo (por ejemplo delante del ordenador).
Gracias a la profunda oxigenación que se consigue en el cuero cabelludo al masajear la cabeza, el masaje craneal estimula y despierta la actividad del bulbo piloso, favoreciendo el crecimiento del pelo, por lo que, en este sentido, resulta muy eficaz tanto para las mujeres como para los hombres.