La intervención de liposucción está indicada particularmente para personas con un peso relativamente normal que sin embargo tienen depósitos aislados de grasa (adipósitos localizados) que causan desproporciones en ciertas áreas del cuerpo.
Estos depósitos de grasa pueden ser debidos a factores hereditarios o constitucionales y no disminuir ni con la dieta ni con el ejercicio físico.
La intervención de liposucción consiste en la extirpación mediante cánulas de lipoaspiración de los cojines de grasa presentes en algunas zonas del cuerpo.
La liposucción tradicional o seca se realiza sin infiltración en las áreas a tratar. Esta técnica ha sido completamente abandonada ya que no consiente aspirar grandes cantidades y es poco eficaz en la remodelación del perfil corporal.
La liposucción húmeda se efectúa con infiltraciones de una mezcla de suero fisiológico en el cual se diluyen una anestesia local, adrenalina y a veces bicarbonato.
Esta técnica consiente reducir el sangrado, ser cuidadosos en la extirpación de las acumulaciones adiposas y aspirar grandes volúmenes de grasa (más de 3 litros).