La causa más prevalente de lipemia es el aumento en la concentración de triglicéridos en el plasma/suero. Esto puede deberse a la ingestión de alimentos, a un metabolismo lípido alterado o a la infusión de lípidos. Después de la absorción enteral, los triglicéridos plasmáticos están presentes en la circulación como quilomicrones y sus productos metabólicos (remanentes) por 6 a 12 horas.
Una, dos, tres y cuatro horas después de la ingestión de un desayuno “continental” o “americano”, las concentraciones de triglicéridos plasmáticos aumentan sustancialmente. Como ellos son causantes de turbidez de la muestra, se debe solicitar al paciente de ayunar antes de que se realicen las investigaciones por lipemia.
Los desórdenes metabólicos que ocasionan hipertrigliceridemia apenas se pueden distinguir de las infusiones lípidas, aglutininas frías y de las inmunoglobulinas monoclonales.
Además la coagulación post-centrífuga de las muestras de suero de pacientes heparinizados también puede ser la causa de lipemia.
La lipemia visible de una muestra debe ser documentada e informada con los resultados.
Para detectar la lipemia deben utilizarse recipientes de muestra transparentes. Los métodos empleados para la medición de ciertos analitos afectados por lipemia deben ser listados, los métodos para delipidación y los criterios para su aplicación deben documentarse en el manual de calidad.
El método seleccionado para remover la lipemia del suero y plasma es una centrifugación de 10 minutos en una microcentrífuga con 10000 g.