
La depilación láser o fotodepilación ha sido una auténtica revolución, se empezó a utilizar en los años 90 e inicialmente sólo se podía utilizar en pieles muy claras debido a que el láser no diferenciaba entre el pigmento de la piel y del folículo piloso, por lo que podía producir alguna quemadura, pero gracias a los avances tecnológicos esto dejó de pasar.
Su uso ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años debido a su eficacia, rapidez y resultados duraderos. Es un método muy rápido y efectivo que permite depilar todas las partes del cuerpo, excepto la zona más cercana al ojo.
Además de la eficacia de la depilación láser y de sus resultados, también la gran proliferación de centros de estética ha contribuido a su popularización. Pero la depilación láser no es sólo un tema solo para mujeres. De hecho, es uno de los procedimientos estéticos no-quirúrgico más empleado: hasta el 35% de la población, tanto hombres como mujeres, lo utilizan. Es una solución muy útil en hombres especialmente los que tienen pelo abundante en espalda, pecho, cuello y abdomen.
La depilación láser masculina tradicionalmente ha sido asociada con nadadores, atletas, ciclistas, y culturistas para quienes el pelo de su cuerpo puede dificultar su profesión. Pero hoy en día, hombres de todas las condiciones sociales disfrutan de las ventajas de esta técnica. La razón de hacerse una depilación láser en un cuerpo masculino puede ser tan simple como el sentirse mejor o aumentar la confianza personal.
El funcionamiento de la laser-depilación consiste en la emisión de una fuerte luz que atraviesa la piel hasta llegar al folículo que es absorbida por la melanina (sustancia que da color al pelo y que actúa como diana). La energía lumínica absorbida por la melanina es transformada en calor y destruye el folículo.