La fototerapia consiste en la exposición del paciente, durante algunas horas al día y sólo durante algunas semanas, a la luz de una lámpara compuesta por una serie de tubos fluorescentes capaces de liberar una luz equivalente a aquella que se determina en la sombra de un día de sol.
En la fototerapia se utiliza fundamentalmente como agente termoterápico mediante la cámara de infrarrojos. Ésta no se ve, sólo da calor. Cuando se aplica calor mediante la làmpara hay que colocarla para que aplique la radiación, pero de modo que la persona no esté en posición vertical a la lámpara. Se utiliza, por lo tanto, por su efecto termoterápico.
Los rayos ultravioletas tienen importantes efectos terapeúticos y biológicos sobre el organismo, pero también efectos nocivos.
Cuanto más no alejamos de la luz visible mayores serán los efectos nocivos porque más se acercan a los rayos x.
Afortunadamente las radiaciones ultravioleta no llegan a la superficie terrestre, ya que las para la capa de ozono. Si llegasen probablemente se perdería la vida en la superficie terrestre.