Bienvenidos al HOTEL CASTILLO DE BUEN AMOR!
Una lección apabullante de historia medieval hace caer rendidos de respeto y pleitesía a los huéspedes de este castillo, reconvertido en hotel-posada en plena dehesa salmantina.
Inspirado en la tradición de los Paradores de Turismo, aunque dotado de mayor riqueza y suntuosidad, goza desde sus torreones privados de inigualables vistas sobre la planicie, un vastísimo latifundio que alcanza las 116 hectáreas inundadas de encinas, pinos y chopos.
Exquisitez mobiliaria, de este hotel, en los seis salones dispuestos en torno al patio renacentista: yelmos y armaduras, arcones y bargueños, tapices y óleos.
Fastuosa colección en contraste con la severidad de la sillería, el espesor de sus muros y el ambiente cenobial del refectorio.
Y entre el intrincado laberinto de bóvedas, sótanos, pasadizos y escalinatas, las alcobas sugieren pinceladas contemporáneas, aunque todas ellas abrazan un pasado caballeresco de indudable encanto.
El Castillo dispone de 41 habitaciones, algunas bajo las bóvedas de los torreones, viguerías originales, siempre en espacios enormes de insospechados volúmenes, en el recinto original del Castillo, dentro de una atmósfera que recrea el espíritú militar, caballeresco y renacentísta del que fuera su autor Don Alonso de Fonseca, con elementos arquitectónicos únicos en todo caso.
Todas las habitaciones y sus cuartos de baño completos son diferentes dotadas de todos los elementos modernos de confortabilidad y de una exquisita decoración acorde con el viejo tiempo de la morada castellana al fin de la Edad Media.
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