Del
balneario ya existen datos de
1766 y
1850 que hablan de casas de baños en torno a los
manantiales propiedad de la familia Corcho.
En
1903 se descubre la primera de las
cuevas del Monte Castillo. Años de apogeo primero ( con visitantes ilustres entre nuestros bañistas como el Marqués de Comillas o don
Benito Pérez Galdós- que prefería dejar pasar los agobios del verano- o
Menéndez Pelayo) y ostracismo después llevan a don Manuel Pérez Mazo, padre de los actuales propietarios, a acometer una inversión alocada en un momento en el que muy pocos creían en la
hidrología.
Finalmente en
1991 se inaugura el complejo
cuatro estrellas de
101 habitaciones y en el mismo
2004 se amplía, dando lugar a
142, con dos plantas de salones para reuniones y banquetes en edificio independiente, amplias zonas de párking, jardín particular en su enclave, piscina exterior, tenis y
BALNEARIO de tres plantas de utilización con una combinación de bóvedas originales de piedra y todos los avances en materia de tecnología.
Puente Viesgo se convirtió en protagonista del boom termal de estos últimos años al recibir las diversas concentraciones deportivas de las más importantes citas competitivas recientes. Los medios han ido difundiendo valiosísimas imágenes de lo que el termalismo es capaz de ofrecer a los mejores deportistas frente a la obsoleta idea de terapia exclusiva de la tercera edad.
El Gran Hotel Puente Viesgo forma parte de un conjunto hotelero de dos edificos comunicados por un corredor subterráneo, en la localidad de Puente Viesgo, pueblo situado a tan sólo 28 km de Santander.
Nuestro hotel dispone de un total de 142 habitaciones con toda clase de servicios: desde WIFI hasta minibar, secador o teléfono además de muchos otros. Ponemos a disposición de nuestros clientes suites en las que hemos cuidado todos los detalles. Contamos con cunas para bebés para satisfacer las necesidades de alojamiento de todos nuestros clientes.
El deleite del paladar argumenta otra forma de ocio, es otro placer de los sentidos. Como no podía ser de otra forma, es en " El Jardín", de los jardines donde el gusto encuentra satisfacción. Acercarse a las costumbres culinarias de Cantabria ofrece garantías, porque su geografía es rica y diversa. Plato a plato surge la conversación, siempre a cargo del comensal. Disfrute de una variada carta, con amplias referencias a la cocina regional y con una cuidada selección de menús de degustación: un menú termal marino y un menú degustación.
Cada momento requiere una estancia y viceversa cada estancia, un momento. Lo que hace inolvidable un acontecimiento depende tanto de la complicidad entre los protagonistas y el motivo del encuentro, como de la ubicación del mismo, de la intimidad con que se adorne el entorno, o bien de la amplitud del contexto. Nuestros salones están equipados para videoconferencia de alta velocidad, internet WIFI y equipamiento multimedia.