El edificio del hotel, construcción del
siglo XVII, presenta dos alturas confachada y entrada principal asomadas a la plaza del pueblo.
En su edificación se aprovecharon los
materiales típicos de la zona, piedra en los zócalos y portalón de entrada, muros de gran porte de adobe y piedra, forjados compuestos de vigas, viguetillas y tarima de madera con revoco de yeso inferior y bóvedas de capas de rasilla agarradas con yeso. La
rejería y forja de los
balcones, así como la de la mayor parte de las
puertas del interior de la casa y el portalón, son originales del
siglo XVII.
Albergó la casa del abad de la colegiata de San Miguel de Ampudia. Posteriormente pasó a manos de don Diego García de Tovar, notario de Madrid y posteriormente de Ampudia y hermano de Chantre de la Colegiata don Francisco García de Tovar, a finales del s XVIII.
El legado se ha transmitido familiarmente de generación en generación hasta los actuales propietarios, los hermanos García Puertas.
Debido a su proteción íntegra del catálogo de bienes protegidos de la Villa, el edificio se ha rehabilitado manteniendo, prácticamente en su integridad, la singular distribución de la arquitectura.
Los interiores conservan el esplendor de las piezas más antiguas como la espectacular bóveda, a la entrada de la casa, de seis metros de altura, así como la pequeña capilla donde el abad cumplía con sus servicios religiosos, que exhibe un altar original con angelotes, vírgenes y demás utillaje religioso.
No en vano, alberga varios patios y corrales unidos mediante pasadizos.
Las habitaciones han sido dotadas de un generoso equipamiento que incluye red telefónica digital con dos líneas por estancia y acceso a Internet. Cada una de ellas lleva un nombre relacionado con el uso que anteriormente se le daba.
En el centro Spa del hotel, dentro de un entorno ideal y tranquilo podrá relajarse y descansar antes o después de baños de hidroterapia, MASAJES o cualquiera de los tratamientos y programas elegidos por usted.
Ubicado en la antigua bodega y lagar de la residencia del Abad de la Colegiata de San Miguel de Ampudia, el hotel dispone de un magnífico restaurante, donde su espectacular decoración mezclando elementos de diseño en una construcción del siglo XVII consigue un acogedor ambiente que junto a su cuidado servicio le convierte en el marco ideal para disfrutar de una exquisita selección de platos propios, creados por nuestro Chef, Joachim Koerper quien, con su particular mezcla de sabores y texturas usando como base el excelente producto de la zona, como verduras, caza, cordero lechal o embutidos, que junto a unos excelentes platos de arroces y pescados frescos, hace que la clásica cocina castellana se vaya reinventando a sí misma, con sorpresas a veces desconcertantes.
En su Bodega, además de una extensa selección de los mejores caldos del la tierra , los célebres Ribera del Duero y Rueda, y los actualmente en alza, Cigales y Toro, se dispone de una cuidada selección de vinos de las mejores denominaciones de origen españolas como Rioja, Priorato, Penedés, Somontano, Albariño o incluso Lanzarote.