Rodeado de un precioso jardín y bosque de centenarias encinas con palmeras y alcornoques y en una extensión de 385.000 m2 se encuentra el edificio principal, que fue en su tiempo casa de veraneo de una antigua familia de la aristocracia menorquina, y cuya planta baja data del año 1.777.
Este edificio está destinado exclusivamente al hospedaje de los clientes ya que el bar, salón principal, comedor y cocina se encuentran en otro edificio independiente.
En la planta baja está la recepción, hall, salón y diez habitaciones, todas ellas con su baño incorporado y su jardín privado.
En la planta primera se ha respetado el estilo y distribución primitiva, consiguiendo cinco espaciosas habitaciones con espléndidas terrazas desde donde se puede disfrutar de excelentes vistas al campo, al pueblo de Ciutadella y su bahía.
En la planta segunda, antiguo desván de la casa, se encuentran cinco habitaciones más, separadas por un amplio salón con techos de madera inclinados que dan un ambiente acogedor y peculiar.
Cada una de las habitaciones es distinta a las demás en espacio, mobiliario, decoración y colorido, manteniendo un estilo mediterráneo con influencia de nuestras dominaciones inglesas.
Para conseguir este estilo se han combinado distintas influencias, desde el mueble menorquín-inglés del siglo XVIII hasta el modernista, pasando por el del final del siglo pasado.
Esta combinación de mobiliario combinada con colorido de paredes y telas ha sido realizado por el arquitecto y decorador D. Pedro Mayans y la colaboración de Dña. Carmen Murtra.
Huyendo de todo tipo de masificaciones, las zonas de descanso están claramente separadas por una zona ajardinada de las de ocio, centradas en un edificio auxiliar donde encontramos el Salón Social, el Bar y la piscina.