La Casa de la Torre,
el primer alojamiento rural que se construyó en La Mancha, está situado en el idílico
Toboso, tantas veces añorado por el Ingenioso Hidalgo
D. Quijote.
Desde esta casa solariega, cuidadosamente restaurada y ambientada como pudiera haberlo estado en el siglo XVII cuando fue construida, queremos ofrecer una estancia reposada y confortable entre sus blancas tapias,que dan cobijo a un trocito de historia y tradiciones manchegas.
En la planta baja se encuentran las estancias comunes, conservando los usos de antaño, como la galería, el patio con aljibe, el gabinete, el comedor majo y la sala cocina, centro y lugar de encuentro de la vida familiar, donde al calor de la chimenea se puede degustar la enjundiosa gastronomía elaborada con el primor del ama manchega, acompañada de los generosos vinos de La Mancha que esperan reposados en el jaraiz.
Los antiguos atrojos y pajares, localizados en la planta superior, se han acondicionado en nuevos y evocadores dormitorios. Ambientados con muebles castellanos, isabelinos y alfonsinos, recrean estilos de la época.
La Casa de la Torre es un auténtico museo donde sus sueños, embozados en blancas sábanas de delicados bordados, le harán gozar de cálidas y evocadoras quimeras.
El huésped puede elegir entre tres tipos diferentes de ofertas gastronómicas:
"La Cocina de Dulcinea", "La Mesa del Caballero Andante" y "El Fogón de Ana".
En La Casa de La Torre realizamos diversas actividades como cata de vinos, exposiciones de pintura y fotografia, presentación de libros...