La
finca de Meín figura en los libros de historia de Galicia como uno de los primeros asentamientos de población, nacido a la sombra del
Monasterio de San Clodio, tan ligado al origen de la viticultura en la comarca del
Ribeiro en los
siglos XI y XII. Es decir, que allí mismo, en
Viña Meín y
San Clodio nació el
vino de Ribeiro.
Los monjes que plantaron las primeras cepas no se equivocaron. La tierra de sabrego, la suaves laderas y la orientación al mediodía y poniente configuran un
entorno ideal para la viticultura.
Viña Meín posee 16 hectáreas de viñas situadas en las mejores laderas del Valle del Avia (San Clodio y Gomariz) plantadas con Treixadura, Godello, Loureira, Torrontes, Albariño, Lado y Albilla, con cuya producción de cubre por completo la demanda de la bodega.
Viña Mein es un pequeño y precioso hotel rural en el centro de un viñedo rodeado de montes, con 8 confortables habitaciones con vistas a la tranquilidad y el silencio. Está rodeado de montes; a menos de un kilómetro del pueblo más cercano, su aislamiento, la quietud del lugar, hacen que la estancia de un solo día sepa a poco.
El salón principal del Casal ofrece una espaciosa galería sobre el viñedo y un paisaje verde, húmedo y frondoso, lugar ideal para sentarse a charlar con los amigos, degustar los vinos de la bodega y dejar pasar las horas.
Recomendable es pasear entre viñedos hasta la cercana aldea de San Clodio para visitar los claustros de su Monasterio del siglo XVII, así como disfrutar de sus restaurantes y los del cercano pueblo de Leiro.
Merece la pena visitar la judería de Rivadavia, a diez minutos, así como su interesantísimo Museo Etnográfico.