En Molino del Arco nos gusta la cultura mediterránea.
Hemos crecido entre olivos, disfrutando su sombra en la siesta y admirando su serenidad.
Hemos desayuno pan con aceite desde niños y sabemos distinguir el verde de una "hojiblanca" del de una "picual".
Ahora que el mundo entero descubre su potencial, nosotros te invitamos a compartir lo que siempre ha estado aquí, en los orígenes de la cultura occidental.
Bienvenidos a casa.
Rodeado de olivos y con todo el magnetismo que le da la ciudad de Ronda, el hotel Molino del Arco se levanta sobre un antiguo cortijo con almazara del siglo XVIII.
Disponemos de 15 habitaciones y suites para disfrutar un estilo de vida muy sano vinculado a la cultura del aceite de oliva.
La serenidad del campo de olivos y la elegancia de las casas nobles rondeñas, inspiraron a las interioristas Tatiana Ballesteros y Pilar Requena para crear la acogedora y equilibrada atmósfera de las 15 habitaciones y suites de Molino del Arco. Otras tantas variedades de aceituna les dieron nombre.
Los salones del hotel Molino del Arco están concebidos para que te sientas casi como en casa.
El salón principal es más sociable, se abre al patio con pequeñas mesas y te permite tomar lo que quieras gracias a su "Honesty Bar".
Para una reunión más privada o para disfrutar d euna sesión de cine entre amigos, hay otro salón más íntimo cruzando el patio.
La gran piscina, rodeada de césped, permite el bronceado y el descanso a los amantes del sol.
Y en un lugar más escondido y refrescante, una deliciosa y sombreada alberca acoge a los que no le tienen tanto cariño al sol.
En Molino del Arco, el restaurante tiene sólo 10 mesas.
Es el reto de nuestro chef David Fernández cada día: hacer felices a los comensales que se sienten a ellas.
Con su talento, los mejores productos de la tierra y de nuestra huerta y, por supuesto, el mejor aceite de oliva virgen.